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Un solo ángulo puede cambiarlo todo: aprende a usarlo a tu favor en cámara
En una transmisión, la iluminación y la cámara son fundamentales, pero el ángulo desde el que te muestras frente a la cámara es igual de determinante.
Un buen ángulo puede estilizar tu imagen, resaltar tus mejores rasgos y mejorar la percepción de profesionalismo desde los primeros segundos.
Muchas veces se subestima este punto, pero la realidad es clara: la cámara no solo muestra, también interpreta. Y pequeños ajustes pueden marcar una gran diferencia en cómo los usuarios te perciben.
¿Qué es un buen ángulo de cámara?
Un buen ángulo de cámara no es universal.
El ángulo que favorece a una modelo puede no funcionar igual para otra. Por eso, no se trata de copiar posiciones, sino de entender cómo responde tu cuerpo y tu rostro frente a la cámara.
Explorar distintos ángulos fuera de transmisión te permite:
- Identificar tus perfiles más favorecedores
- Ajustar altura y distancia sin presión
- Transmitir seguridad y naturalidad en vivo
De forma sencilla, un buen ángulo es aquel que resalta lo que quieres mostrar y reduce lo que no deseas destacar. La cámara puede estilizar o deformar. Todo depende de cómo la posiciones.
Principios básicos para una buena posición de cámara
Antes de pensar en ángulos específicos, hay reglas generales que siempre aplican:
- Distancia adecuada: ni demasiado cerca del rostro ni excesivamente lejos.
- Altura equilibrada: evita extremos que alteren las proporciones.
- Estabilidad: una cámara fija transmite profesionalismo.
- Intención visual: cada posición debe tener un propósito, no ser improvisada.
Usar un trípode y dedicar unos minutos a ajustar la cámara antes de transmitir hace una diferencia inmediata en la calidad visual.

Tomada de Freepik
Errores comunes al usar ángulos de cámara
Estos son algunos errores frecuentes que afectan negativamente la percepción de una transmisión:
- Colocar la cámara demasiado arriba, agrandando la cabeza y reduciendo el cuerpo.
- Ubicarla demasiado abajo, marcando facciones poco favorecedoras.
- Tener la cámara excesivamente cerca del rostro.
- Transmitir con una cámara inestable o mal apoyada.
Evitar estos errores básicos ayuda a que la imagen se vea más natural, equilibrada y profesional.
Antes de transmitir: prueba, ajusta y observa
La mejor forma de mejorar es probar sin presión.
Antes de estar en vivo:
- Ajusta la altura
- Cambia ligeramente la inclinación
- Observa cómo se ven tus movimientos y expresiones
Dominar estos fundamentos te dará una base sólida para luego usar los ángulos de forma estratégica.
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