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Un trío: de la duda al placer

Confesiones SIN CENSURA

Un trío: de la duda al placer

Dos años en el mundo webcam -bien recorridos- me han dado los mejores orgasmos y placeres de mi vida. Pero, en un momento de mi vida, sentí que faltaba algo…

La mayoría de mis shows los hago con mi novio. El modelaje webcam es la manera como obtenemos nuestros ingresos y, por supuesto, la fuente de nuestras experiencias sexuales más atrevidas. Es como un sueño hecho realidad. Siempre me he imaginado hacer un trío con mi novio y otra chica, que me vea mientras me hacen sexo oral hasta venirme y que él acabe encima de nosotras.

Era complicado tocar ese tema porque mi pareja no consideraba tener ni un trío. Un día, mientras estábamos en nuestro show, un usuario insistió en que mi novio debía cambiar su manera de pensar. Le dijo que dejara entrar en su imaginación esa caliente y húmeda escena.

Llegó el sábado y salimos a tomarnos un par de tragos. Una amiga nos presentó a una chica que la acompañaba, apenas nos saludamos, sabíamos que ella era la indicada. Luego de unos shots y estar muy a tono con el alcohol, me tocó besarme con ella por una apuesta.

Fue el gran goteo de mi vagina que dejaron mis bragas inundadas, tan caliente… que solo me faltaba meterme los dedos y venirme junto a ella.

Pasaron los días y yo con ese momento intacto en mi cabeza, teniendo más sueños húmedos que nunca, que ni la vibración del Hitachi podía curar. Estuvimos en contacto siempre, ella quería volverme a verme, le planteamos la idea de lo que queríamos hacer y sin dudarlo nos dijo que sí.

Así que llegó el día más esperado. Estábamos los tres en la habitación, tomándonos unas cervezas y fumando porro para entrar en calor. Él, por supuesto, emocionado porque tenía lo mejor de los dos mundos… ella, una linda rubia de ojos verdes, cuerpo delgado, pero con siluetas marcada, pequeña, pero fácil de manejar. Yo, morena, con curvas y grandota, como le gustan a él.   

Comenzamos a besarnos, nos comimos las bocas, entre tanto yo le servía de frente el gran pene de mi hombre, la agarraba por su cabello y la hacía atragantarse mientras yo disfrutaba de la lengua de él invadiendo mi culo. No resistí verle a ella los movimientos de su lengua recorriendo todo el pene de mi novio e inmediatamente puse mi clítoris duro e inflamado en su boca, obligándola a chupar mi coño mojado.

De solo recordarlo se me eriza la piel, fue muy caliente y húmedo, con toda la pablara: ¡Placentero!. Mi sexualidad está definida, pero no me resistiría a verla nuevamente comerse mi coño, ni verla cabalgar a mi hombre.

Abran sus mentes, el sexo es lo más divino que tenemos.

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Invito a todas las modelos webcam a que se confiesen dando clic aquí y, para conocer las confesiones de otr@s clic acá

Riha Rose

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